Pasado Romano

Casariche se extiende por el corazón de la Sierra Sur de Sevilla. Está situada en el extremo sureste de la provincia, en la comarca de Estepa y  a 121,8 Km de la capital, limitando con las provincias de Córdoba y Málaga.


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Casariche y Ventippo : dos caras de la misma moneda

Ventippo se localiza según diferentes autores, en el término de Casariche;  así la denominaron los celtíberos que ubicaron su ciudad  tres kilómetros al norte de la actual población, a orillas del río Yeguas.

Bajo el dominio romano, la ciudad de Ventippo fue testigo privilegiado del final de la Guerra Civil que enfrentó a  Julio César con Pompeyo y sus hijos. En ella se hicieron fuertes Gneo y Sexto, hijos de Pompeyo, pero finalmente la ciudad fue cercada y conquistada por César.  Y desde aquí  partieron a la gran y última batalla, la conocida  Batalla de Munda (17 de Marzo del año 45 a. C.).de la cual, salió victorioso Julio César.

Las primeras referencias sobre VENTIPPO las encontramos en sus monedas, en cuya acuñación aparece dicho nombre.

Desde entonces y hasta la llegada de los musulmanes la villa sufrió una gran decadencia. Tras la conquista cristiana, hacia 1267 fue entregada como encomienda a la Orden de Santiago. A mediados del siglo XVI  Casariche pasó a pertenecer al marquesado de Estepa hasta mediados del siglo XIX, fecha en la que se independizó del señorío de los Centurión y de Estepa.

Pero es sin duda, su pasado romano el que más huella ha dejado en nuestro municipio y en nuestros vecinos.

Yacimientos arqueológicos: muestras de nuestro pasado y… un mundo por descubrir.

Actualmente, en el  término de Casariche  se encuentran catalogados 12 yacimientos arqueológicos  por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Entre ellos destacan:

CERRO BELLIDO. Al sureste de Casariche y a la derecha del Río Yeguas se eleva el Cerro Bellido, pequeño montículo elevado desde el que se puede divisar casi todo el municipio y los bellos paisajes del olivar que lo rodean.

Este pequeño monte, tiene su cima abierta por unas canteras de unos dos mil años de antigüedad de las que los romanos se proveían de piedra. Estas canteras se denominan “lapidicinae”, ya que los romanos llamaban “lápida” a la piedra y con ella construían sus edificios e infraestructuras. De ellas, se extraían infinidad de cilindros, utilizados para columnas y  labrados toscamente in situ, para pulimentar después en el lugar de destino. Estos cilindros se transportaban rodándolos, o bien en carretas, medios de transporte de la época.

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Incrustadas en la piedra se encuentran abundantes restos fósiles de fauna marina, especialmente conchas. Esta zona formaba parte del  Mar Tetis, origen del mar Mediterráneo.

El trabajo en estas canteras tuvo que ser muy intenso e incluso cabe la posibilidad de que este enclave estuviera habitado por los mismos obreros o esclavos que las trabajaban, como se ha podido comprobar por los numerosos restos de cerámica y utensilios de hierro hallados en la zona.

El método utilizado para la extracción de la piedra era curioso;  hacían hendiduras en la roca donde introducían cuñas de madera que posteriormente se mojaban para que mediante el proceso de dilatación, el bloque pudiera desprenderse del macizo de roca.

En este lugar se ha realizado durante los últimos años una rehabilitación medioambiental,  y de recuperación de las Canteras  Romanas. Es por todo esto, que el Cerro Bellido  ha sido elegido como emplazamiento para la  Fiesta Romana de Ventippo, tanto por el paraje natural en el que se ubica, como por su importancia como yacimiento arqueológico romano, permitiendo contextualizar la Fiesta  y ofrecer a los visitantes un ambiente idóneo para disfrutar del evento.

El Alcaparral. En la finca del mismo nombre situada a 3Km. de Casariche, de forma casual,  se encontró en 1985 un mosaico romano que resultó ser un bello ejemplar en magnífico estado de conservación, que representaba la escena mitológica del “Juicio de Paris”. Al detectarse en su entorno la existencia de otros restos, se planificó una  campaña de excavaciones que amplió los datos, descubriendo una villa romana del Bajo Imperio. El estilo de los mosaicos y el hallazgo de monedas, vidrios, cerámicas, etc. sitúan  el nacimiento de esta villa en el siglo III, coincidiendo con  una revitalización de la economía y de los asentamientos rurales. Se cree que pudo ser destruida a principios del siglo V.

En dicha villa se encontraron 14 mosaicos en diferentes estados de conservación, siendo el  Mosaico Juicio de Paris la estrella  de esta colección. Fechado en el siglo IV d.C. y con una planta de 3’60 por 3’20 m., se encontraba en la parte central de la zona noble de la villa, en lo que fue sala-dormitorio del señor.

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La escena recoge un pasaje de la Iliada donde las diosas Atenea, Hera  y Afrodita -de izquierda a derecha- se disputan la manzana de oro, símbolo de la belleza. Hermes, siguiendo órdenes de Zeus, encarga la elección a un joven mortal, Paris hijo del rey de Troya. Finalmente Afrodita es la elegida por Paris  a cambio de conseguirle el amor de Helena, esposa del rey de Esparta, fraguándose así el origen de la famosa Guerra de Troya.

Este mosaico cuenta con una serie de características que lo hacen único y su valor es incalculable tanto por la ejecución y la gran calidad de sus teselas, como por la composición que representa.

En la actualidad, se puede contemplar en una de las salas del Museo Arqueológico de Sevilla.

LA ATALAYA  es un montículo ubicado en la margen derecha del río Yeguas, 3Km al Norte de la actual Casariche, donde se han encontrado gran cantidad de restos arqueológicos. Algunos historiadores y arqueólogos identifican aquí la ubicación de  la antigua ciudad de Ventippo.

Los restos encontrados nos demuestran que diferentes culturas han dejado su huella en La Atalaya; entre otras, la Íbera, la Romana y la Musulmana.

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Frente a la atalaya, al otro lado del río, se encontró en  1865 un sarcófago romano y otros objetos llevados  al Museo Casa Loring de Málaga (Museo Loringiano). Hoy forman parte de las colecciones del Museo de Málaga.

En la falda del monte y alrededores destaca la cerámica propia de la dominación romana: gruesas tégulas (tejas), ladrillos, las típicas ánforas, etc. Igualmente, se  hallan restos de pisos de viviendas, lo cual indica que fue una  zona con edificaciones. Se supone que podría tratarse de pequeñas quintas o villas peri urbanas que debieron ser ricas y lujosas, debido a los objetos allí encontrados. Se sabe de la existencia de una calzada romana que pasa próxima a La Atalaya.

Estas muestras no son sino pinceladas de la riqueza patrimonial de nuestro municipio. ¡Ven a descubrirlas!

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